Más de 4.000 viviendas de Tolosaldea sufren de alguna manera pobreza energética

20220930PobreziaEnergetikoa

Según el diagnóstico sobre pobreza energética de Tolosaldea Garatzen, 987 viviendas de la comarca sufren pobreza severa y 3.160 relativa.  Se ha puesto en marcha el Programa de Formación contra la Pobreza Energética con el objetivo de empoderar al personal y agentes de los servicios sociales en la materia.

Cada vez es más difícil recibir servicios energéticos -luz, gas, calefacción, agua caliente o electricidad para cocinar- a un precio digno para cubrir las necesidades básicas del hogar, máxime con el alza de los precios. A esto se le llama pobreza energética.

En vista de ello, Tolosaldea Garatzen ha realizado un diagnóstico sobre las familias que sufren pobreza energética en la comarca o que pueden estar en riesgo de padecerla, como punto de partida de las medidas para hacer frente a esta situación. Para ello, además de investigar los datos comarcales de la 3ª Encuesta de Pobreza y Exclusión Social de Gipuzkoa, se han realizado entrevistas con agentes de la comarca para conocer el grado de gestión de esta situación.

Los datos concluyen que en Tolosaldea 3.160 viviendas (16,4% de los hogares de la comarca) sufren pobreza relativa, mientras que 987 viviendas (el 5,3%) sufren pobreza grave. Es decir, en más de 4.000 viviendas, casi una cuarta parte de la comarca, se detecta de una manera u otra pobreza energética.

Para esta medición se han tenido en cuenta cuatro indicadores del informe del SIIS para la Diputación Foral de Gipuzkoa (2021):

Gasto excesivo: es el porcentaje de hogares que multiplican el gasto medio de la vivienda en el territorio. En 2018 era del 12,7% (85.858 personas). En 2020 ha pasado a ser del 15,1%.

Gasto extraordinariamente bajo: en el caso de quienes tienen menos de la mitad del gasto energético total de la media de viviendas del territorio, el dato era del 6,1% en 2018 (43.751 personas) y del 6,2% en 2020 (48.386 personas). Es destacable que un porcentaje importante tiene ingresos altos.

Imposibilidad de mantener la casa a la temperatura adecuada en invierno. Se reduce de un 9,4% (60.832 personas) en 2018 a un 7,8% (59.756 personas) en 2020. En España ha ocurrido todo lo contrario, pasando del 9,6% al 11,1%.

Retrasos en el pago de facturas: en 2020 el 3,1% de las viviendas de Gipuzkoa (27.900 personas) ha sufrido retrasos en el pago de facturas energéticas; en 2018 sólo el 0,9% (7.398 personas).

Analizando estos indicadores, se observa que aunque el peso relativo de la factura energética ha disminuido respecto al gasto total de la vivienda, es el segundo gasto que más ha aumentado en la última década, situándose en el 3,3%.

También influye el estado de las viviendas. El 61,3% de los guipuzcoanos vive en viviendas construidas antes de 1979 y, dado que las normas de construcción de la época tienen menores exigencias de eficiencia, podrían gastar 2,8 veces más que una vivienda construida en 2007 en calefacción, según el EVE.

Factores de riesgo

La pobreza energética depende de muchos factores: situaciones personales (estructura familiar, condiciones laborales, ingresos básicos), mercados (precio), entornos (clima) o condiciones de aislamiento o equipamiento de la vivienda.

Teniendo en cuenta todo esto, se han definido los perfiles de las personas con alta vulnerabilidad: las viviendas unipersonales y con bajo nivel de ingresos son las más vulnerables, especialmente en personas mayores de 45 años que se encuentran en situación de desempleo.

Es más, una persona en situación de desempleo tiene 12,3 veces más probabilidades de sufrir pobreza energética (SIIS, 2018). Teniendo en cuenta los datos de paro de Tolosaldea, serían 3.184 personas en la comarca.

El hecho de no ser propietario de la vivienda también podría aumentar el riesgo; la posibilidad de sufrir pobreza energética es cinco veces más alta en el caso de los no propietarios (SIIS, 2018).

El riesgo de sufrir pobreza por parte de la población inmigrante también es 5 veces mayor (SIIS, 2018). En la comarca hay un 10,57% de inmigrantes, 2.081 personas.

En el caso de las familias monoparentales tienen 4 veces más opciones (SIIS, 2018). Según el INE, en Tolosaldea hay 1.400 familias de este tipo.

Ser mujer es el quinto factor de riesgo, con 2,6 más probabilidades de sufrir este tipo de pobreza (SIIS, 2018).

Dando pasos para mejorar la atención

El diagnóstico también recoge el análisis de las respuestas de los servicios sociales a las personas que sufren pobreza energética en Tolosaldea. Esto ha permitido conocer las limitaciones y buenas prácticas del servicio, de cara a crear un protocolo de actuación para su mejora.

En Tolosaldea se atiende anualmente a 202 familias con problemas de pobreza energética. Y sólo 66 de ellas llegan a los servicios sociales por cortes de suministro. Este dato del número de familias atendidas es muy bajo si se compara con las personas en situación de riesgo de pobreza, por lo que el incremento de la atención es uno de los principales objetivos que se acaban de establecer.

En quienes acuden a los servicios sociales se ayuda en todos los casos a pagar la factura, colaborando, entre otras cosas, en la petición del bono social. Sin embargo, los responsables de los servicios sociales explican que no han recibido ningún tipo de formación vinculada a la pobreza energética, lo que limita su capacidad de respuesta.

Por ello, en mayo se puso en marcha el Programa de Formación contra la Pobreza Energética, con la colaboración de Goiener. Mediante el empoderamiento de las personas trabajadoras sociales, se pretende posibilitar una atención e información más integral a las personas usuarias y a la ciudadanía. Además de los trabajadores de los servicios sociales, han participado en las sesiones la Ertzaintza, Osakidetza, Policía Local, Cruz Roja y asociaciones y agentes sociales de la comarca que trabajan con colectivos en situación de vulnerabilidad, ya que todos ellos pueden jugar un papel importante en la prevención y solución de la pobreza energética.

El diagnóstico también recoge una hoja de ruta de otras propuestas de cara al futuro. Entre otras cosas, el estudio ha mostrado la necesidad de un protocolo con pautas claras y precisas para identificar y encauzar los casos. El papel de la oficina de energía, en este sentido, puede ser clave mediante el asesoramiento directo, el trabajo preventivo y la realización de campañas de comunicación y sensibilización.

Además del protocolo, se propone la creación de una red o mesa de coordinación de casos entre todos los agentes externos dispuestos a colaborar en la identificación y/o gestión de los casos.

Por último, se pretende impulsar planes de ocupación en el sector de la energía y la pobreza energética, con el fin de capacitar a los profesionales en estas áreas, así como realizar labores de atención a colectivos vulnerables. Para ello será necesaria una formación profesional específica.

Este plan de lucha contra la pobreza energética se enmarca dentro de la Estrategia Energética de Tolosaldea, Piztu Tolosaldea 2021-2024, impulsada por Tolosaldea Garatzen y los municipios de la comarca. Con este plan se pretende fomentar la soberanía energética, la creación de comunidades energéticas, la rehabilitación de viviendas, el ahorro económico y la electromovilidad en la comarca.

Pobrezia energetikoa Tolosaldean. Diagnosia eta ekintza plana.